Una obra que explora el azul como un estado emocional, no como un único color. Las distintas tonalidades se superponen y se funden creando una superficie llena de profundidad, movimiento y matices. Cada pincelada parece guardar una emoción diferente: serenidad, nostalgia, libertad e introspección.
Azuladas invita a detenerse ante aquello que sentimos cuando el ruido desaparece. La textura del lienzo recuerda al movimiento del agua, a un cielo cambiante o a recuerdos que emergen y vuelven a diluirse. Es una obra abierta y contemplativa, capaz de transformar el espacio en un refugio de calma, silencio y sensibilidad.
Dimensiones del lienzo: 59,4 × 84,1 cm.
Una obra que explora el azul como un estado emocional, no como un único color. Las distintas tonalidades se superponen y se funden creando una superficie llena de profundidad, movimiento y matices. Cada pincelada parece guardar una emoción diferente: serenidad, nostalgia, libertad e introspección.
Azuladas invita a detenerse ante aquello que sentimos cuando el ruido desaparece. La textura del lienzo recuerda al movimiento del agua, a un cielo cambiante o a recuerdos que emergen y vuelven a diluirse. Es una obra abierta y contemplativa, capaz de transformar el espacio en un refugio de calma, silencio y sensibilidad.
Dimensiones del lienzo: 59,4 × 84,1 cm.